lunes, 9 de abril de 2007

Infinito

El niño juega en la calle ante la mirada severa del abuelo. Patea con fuerza a la pelota y esta vuela, cae, rebota y gira sobre si misma en un bucle infinito. El anciano hace regresar su mirada del pasado al presente. Ahora es su propio reflejo convertido en un encorvado niño lleno de arrugas el que moja una galleta de perfecta redondez en la leche. Levanta el cero de harina y azúcar y observa su ausencia de principio y fin del mismo modo que una palabra capicúa.

88 Palabras.

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