Sus ojos son como dos gotas de agua cristalina que resbalan sobre la verde clorofila de la hierbabuena que absorbe la vitalidad de su hermano el sol. El movimiento ritual de sus dedos invoca el hechizo mágico y abre el portal a un mundo digital de fantasía. Los cuerpos de desvanecen, el espíritu navega libre por un entramado de túneles en forma de espiral. Echa el anzuelo y pica al mismo tiempo entre besos y orgasmos a través del protocolo tcp/ip. Ojos verdes que derraman lágrimas de verdad.
Una Imatge
lunes, 19 de febrero de 2007
NullPointerException
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