sábado, 3 de febrero de 2007

Piedras



Perdido entre un camino de guijarros, se refugia en la visión de sus propios pasos que esquivan con torpeza las afiladas y húmedas piedras. Una niebla pegajosa lo atrapa y ciega. Un paso, dos, tres, cuatro, Vuelta a empezar.Con cada paso ascendente el hombre empequeñece ante la mirada autoritaria de las montañas grises. Una gota, dos, tres, cuatro. Silva el viento entre las paredes de roca. Ya en la cima, bajo una espiral de nubes negras, los hombres se encogen temblorosos en las sillas grises que allí la naturaleza había preparado para ellos. La oscuridad avanza, la lluvia, el frío y el viento enfurecido se hacen cada vez más presentes. Hay que regresar a casa. Lejos de la ciudad, el hombre es como un perro llevado ante una manada de lobos. Un paso, dos, tres… tres, cuatro. Vuelta a empezar.


141 Palabras.

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