Una mariposa nocturna vuela entre la crueldad de los humanos. Gira en espiral sobre una rosa manchada de sangre y siente los gritos de dolor y el horrible sonido que producen las armas al impactar contra sus enemigos. Una ristra de tambores incitan a continuar la matanza con ritmos monótonos que parecen capaces de nublar la mente de los guerreros. Solo la muerte puede detenerlos. La razón pierde su sentido en mitad de la lucha a muerte. Los que iniciaron tristemente la lucha con el único fin de defender un sueño, ahora son consumidos por la sed de segar vidas. El estruendo da paso a un breve murmullo que agoniza poco a poco hasta morir. Los hombres que se aferran a nobles ideales para justificar la guerra, no son conscientes a veces de que el mundo que perciben a través de la angustiosa visera de su yelmo es un mundo diferente.
151 palabras.
Una Imatge
miércoles, 17 de enero de 2007
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1 comentario:
El cert és que a vegades és la raó la que incita, inicia i justifica la guerra. Mentre si hi hagués sentiment, l'aturaria.
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